PLATOS VACIOS
Traducción de Adolfo Posadas desde Brasil, SP, divulgación hecha por la FAPESP, “fundación para la investigación del Estado de Sao Paulo”, sobre el último especial de la revista Science en relación a la seguridad alimentaria para el mundo en los próximos 50 años.
Especial de Science: Científicos piden cambios radicales en la producción agrícola, de modo a suplir la demanda por alimentos en un escenario con una población creciente, falta de áreas cultivables y calentamiento global (foto: WFP/ONU).
Divulgación Científica
Se estima que la población mundial llegue a los 9 mil millones en el 2050. Pero, si bien el número de personas no para de crecer, no se puede afirmar lo mismo del total de áreas cultivables, de agua potable y de otros recursos fundamentales para la sobrevivencia humana.
La edición de este Viernes (12/2) de la revista Science trata el tema de la seguridad alimentaria en una sección especial, con reportajes y artículos producidos por decenas de científicos de diversos países. Las conclusiones no son buenas.
Aun con los avances científicos y las tecnologías agrícolas actuales el número de personas desnutridas ya pasó de mil millones. En un escenario como ese, como hacer para alimentar el mundo sin exacerbar problemas ambientales y, aun sobretodo, teniendo que luchar con los problemas de cambios climáticos?.
Para el panel de científicos que participó del especial, destacan que, la respuesta está en la adopción de medidas radicales en la producción de alimentos. Los investigadores piden a los líderes mundiales que “alteren dramáticamente sus conceptos en relación a la agricultura sustentable de modo a prevenir una hambruna con dimensiones catastróficas hasta el fin de este siglo entre los mas de 3 mil millones de personas que viven próximas a la línea del ecuador”.
Los investigadores claman que los gobernantes “superen los conceptos populares contra el uso de la biotecnología agrícola”, particularmente en relación a culturas modificadas genéticamente, de modo a producir mas en peores condiciones, y que los países tomen como base de sus regulaciones en el sector los mas avanzados trabajos científicos.
“Estamos frente a una caída del 20% a 30% en la producción agrícola en los próximos 50 años en los principales cultivos entre las latitudes del sur de California y de Europa y el África del Sur”, dice David Battisti, profesor de la Universidad de Washington, en los Estados Unidos, quien es uno de los científicos que participó del especial de Science.
El panel de científicos enfatiza que, la producción de las más importantes culturas agrícolas cae drásticamente cuando las temperaturas medias pasan de los 30º C. Y las proyecciones son que al final del siglo, en las regiones tropicales y subtropicales, será de temperaturas más elevadas de que las más altas registradas actualmente.
“Estamos cada vez mas preocupados por no saber lo que es necesario hacer para alimentar una población creciente en un mundo que no cesa de calentarse”, dice Nina Federoff, consejera para ciencia y tecnología de la secretaria del estado norte-americana, Hillary Rodham Clinton, es otra autora del especial.
Aun, sin el factor de calentamiento global, según Battisti, alimentar una población que crecerá 30% en 40 años seria un desafío inmenso. Afirma que, “Necesitaríamos doblar la producción actual de granos en los trópicos”. El problema, afirma, es que el clima más caliente reducirá la productividad, una vez que la temperatura elevada reduce la eficiencia del proceso fotosintético.
Los científicos estiman que el aumento en la temperatura, la disminución en las lluvias y el aumento de la acción de pestes y patógenos podrán derribar la producción de alimentos en las regiones tropicales y subtropicales del planeta en por lo menos 20% hasta 2050. O sea, más gente con mucho menos comida.
Los otros autores del especial destacan medidas para intentar enfrentar la situación, tales como desenvolver sistemas que permitan producir más con menos tierra, energía o agua y reducir la polución asociada a los pesticidas agrícolas.
Battisti puntualiza que la llamada “revolución verde” en la agricultura resulto en un aumento de 2% en la producción anual en los últimos 20 años, especialmente por medio del uso de nuevas variedades de plantas y del mejor uso de la fertilización y de la irrigación.
Pero, a pesar de esos adelantos, hay poco o mismo nada, en muchos lugares, nuevas tierras disponibles para plantar. Por causa de esto, mas innovaciones son necesarias para luchar con ese panorama adverso.
“Necesitamos de muchas ideas creativas, de un mejor casamiento entre biotecnología y agricultura y de mejor coordinación entre esfuerzos públicos y privados por todo el mundo. Tenemos que pensar en las demandas de largo plazo por alimentos y en las ramificaciones ambientales y sociales de como vamos a producirlos”, dice Battisti.
El articulo “Radically Rethinking Agriculture for the 21st Century”, de Nina Federoff, David Battisti y otros (10.1126/science.1186834), puede ser leído por suscripción a la revista Science (Vol. 327, 12/2/2010) en www.sciencemag.org.