Lunes, 9 de Enero de 2006
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jchueca@peru21.com
Fernando Ponce: "Fui de los primeros en fotografiar átomos"
Acaba de realizarse, como es tradición, el Encuentro Científico Internacional (organizado por el IPEN), evento que reunió, entre otros talentos, a los científicos peruanos más importantes que trabajan en el extranjero. Esta vez conversamos con Fernando Ponce, especialista en materiales emisores de luz.

"Yo estaba en Stanford en el 75, especializándome en materiales electrónicos semiconductores, cuando empezó la era de la microelectrónica", recuerda Fernando Ponce.

Era el momento preciso.

Sí. Mi profesor fue el actual presidente de Intel. Mi trabajo con materiales que emiten luz encajó en este boom, cuando Hewlet Packard estaba haciendo las calculadoras de bolsillo -no había computadoras de semiconductores aún- y había que hacer pantallas para ver los números.

Eran las mismas pantallas de los viejos relojes digitales, donde los números eran rojos o verdes, luminosos.

Sí. A mí me tocó desarrollar los modelos posteriores. Yo trabajé en los laboratorios de Hewlet Packard, en Palo Alto. También trabajé en Xerox, en Palo Alto, a un kilómetro de Hewlet Packard y de Stanford -es un triángulo equilátero-, en materiales para las impresoras láser, junto con el equipo que estaba desarrollando las computadoras modernas. Eso era 10 años antes de que Apple entrara al tema y como 15 antes de Microsoft y de IBM. Era una comunidad pequeña, recién nacida. Yo era uno de 50 científicos en Xerox.

¿Recuerda la primera impresora láser?

La hicieron en la oficina al costado de la mía y era del tamaño de todo un cuarto y el láser propiamente dicho ocupaba la mitad de ese cuarto. Pero, en menos de cinco años, se redujo a un tamaño más pequeño que un grano de arena, que son los chips que se usan en las impresoras de ahora.

Ahora, en cualquier esquina, hacen impresiones láser. ¿Qué se siente?

Al comienzo a uno le parece maravilloso, pero, después, es normal.

¿Qué otros trabajos ha hecho en láser?

En los 70, hicimos los chips que ahora se usan para leer los CD; eran los láser infrarrojos, que pueden imprimir en un disco algo así como 600 megabytes. En los 80, trabajamos los láser de luz roja, de menor longitud de onda, lo cual permite escribir en esos discos como 5 gigabytes, que es lo que se usa ahora en los DVD. En los 90, desarrollamos el láser azul -es la nueva generación de discos, llamada Blue Ray-, que llega a 50 gigabytes en un disco. Eso sirve para los sistemas de alta definición.

¿Cuánta gente trabaja en eso?

Es una comunidad grande, de cinco mil científicos e ingenieros, más o menos. Cada uno tiene su tarea. A mí me correspondía comprender los materiales, por qué actuaban de cierta manera, y explicarlo, para que los ingenieros pudieran dar el siguiente salto.

¿Qué está haciendo ahora?

Ahora, trabajo en iluminación por estado sólido. Son las tecnologías que podrían reemplazar los focos incandescentes o fluorescentes por focos de estado sólido, diodos emisores de luz, que aprovechan mejor la energía. Estos están en las pantallas de los celulares. Como usan poquísima energía, las baterías duran mucho tiempo.

Tengo entendido que usted, hace años, hizo unas fotos en las que se veía el contorno de los átomos, que usted fue el primero en 'ver' los átomos.

Sí. Mi especialidad inicial era microscopía de alta resolución. Veíamos la estructura de los átomos. Para poder producir los materiales de los que hemos estado hablando, necesitamos acomodar los átomos en el lugar adecuado.

Y al verlos, ¿fueron como esperaba?

Al principio uno sabe qué está viendo. Uno tiene que convencerse. Claro, vemos sombras de los átomos, porque usamos electrones para verlos. Es increíble... hasta ahora no lo creo, pero estamos haciéndolo hace más de 25 años. Eso es lo que permite estos avances.

¿Por qué se fue del Perú?

Me fui con la intención de volver, para contribuir con mi país. Luego, uno se da cuenta de que la vida es más compleja. Pero siempre he estado en contacto, y todo lo que aprendía lo transmitía. Justamente, en estos días, preparamos proyectos para el Perú, de los que no podemos hablar todavía.

En los años que ha estado afuera, aquí la ciencia no ha avanzado tanto.

Ha avanzado muchísimo. Cuando me fui, una conversación como la que estamos teniendo no hubiera sido posible. La ciencia era un misterio. Ha habido muchos milagros en el Perú. Hace 40 años, por ejemplo, vino un grupo de profesores argentinos que conectó a la UNI con el resto del mundo. Hubo una revolución. Los estudiantes de esa época, como yo, aprendimos de aquello y, ahora, estamos aquí ayudando. Este encuentro científico no ocurría hacía diez años. Es la labor de Modesto Montoya, que nos ha puesto juntos a todos. Me siento muy optimista con el Perú.

En retrospectiva, el camino científico parece fácil y claro.

A posteriori es fácil explicarlo todo, pero hasta que uno encuentra la coherencia en todo lo que descubre, uno no sabe qué está haciendo. Todo se ve tan caótico. En la ciencia nos sentimos frustrados por nuestra propia ignorancia, por eso el trabajo científico se hace con mucha humildad.

 

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AUTOFICHA
n Estudié Física en la UNI, egresé en el 71. Hice un doctorado en Stanford, en Estados Unidos. Cuando era científico en la industria, era lo que llamamos una 'rata de laboratorio'... es una vida aislada. Trabajo en la Arizona State University, en el departamento de Física; hago investigación y enseñanza. Estoy casado y tengo tres hijos nacidos en Estados Unidos, pero inscritos como peruanos. Mi teléfono celular es el más barato. Me gusta leer historia del Perú. La ciencia ficción me gusta, pero no le dedico mucho, porque es temporal... hoy es ficción, mañana ya no lo es.
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