¿En qué centros realizaste tus estudios primarios y secundarios?
Hasta el colegio, en Tarija, mi pueblo, en el sur de Bolivia.
¿Y los universitarios?
Mi primer estudio superior fue en la universidad de la Plata, en Argentina. Allí obtuve el grado de licenciado en química. Después fui a los Estados Unidos, a la Universidad de California, en el campus de “Irvine” allí obtuve el Master y el Ph.D. en química pero con la especialidad en radioquímica y cinética química.
¿Cómo se te ocurrió entrar en la química, algún personaje en tu vidate indujo, te impacto?
Sí, mi padre. Él era un industrial que producía alcohol de diferentes productos de la uva, de la caña de azúcar, etc. Yo le ayudaba desde pequeño en el proceso de la fermentación, de la destilación. Después un tío, un ingeniero agrónomo, con mentalidad química más que mentalidad agrónoma, que me inducía a lo interesante que era cambiar las propiedades de la materia gracias a la manipulación química; claro que para mí, eso era un sueño de niño, pero por allí empezó la cosa.
Después de estudiar en California, ¿A dónde te fuiste?
De california me fui como profesional para trabajar para el gobierno de los Estados Unidos en el Brookhaven National Laboratory, New York, EEUU. Allí trabaje varios años, en la parte de aceleradores. Trabajé en dos proyectos en Brookhaven, un proyecto en donde en donde empecé el PET (técnica de Positron Emission Tomography aplicada en la medicina nuclear), cuando empezó el ciclotrón a ser aplicado a la producción de radioisótopos, porque en esa época recién se estaba empezando; y otra parte en la que trabajé en un 30 a 40 % de mi tiempo fue en un proyecto en la detección del neutrino solar con el Dr. Raymond Davis, quien en el 2002 ganó un premio Nobel de Física sobre esas mediciones.
¿Cuál fue tu tesis doctoral?
Quien dirigió de mi tesis doctoral en California, fue el Prof. F. Sherwood Rowland, en el proyecto del ozono. Él también ganó el premio Nóbel en química. Otra persona cercana, compañero de cuarto, Mario Molina, mexicano también ganó el premio Nobel de química. Ellos compartieron el premio Nobel Paul Crutzen. Los trabajos fueron realizados en los años 70s.
¿Estuviste rodeado de tantos premios novel?
Tuve suerte en la vida de encontrarme, de trabajar con personas que, en esa época no eran muy famosos, pero que pasando los años han ganado el premio Nóbel.
¿Cuánto tiempo hiciste en Brookhaven?
Un poco más de tres años.
Luego, ¿A dónde te fuiste?
Me fui unos meses a Bolivia, a trabajar en la Universidad, de donde había salido como profesor. Pero, ya en esa aquella época del año 1979, vi que no había mucho horizonte para lo que pensaba en ese momento, para investigación; y me fui a la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) que me ofrecieron trabajo.
¿Eso fue, con ayuda del gobierno?
No, en aquella época no era complicado, para los departamentos técnicos de la OIEA no era necesario eso, después se volvió más político, especialmente para los departamentos de cooperación de cooperación técnica.
¿Cuánto tiempo estuviste en la OIEA?
Desde 1979. Ya hace 4 años que deje la OIEA, pero sigo trabajando muchas veces para la OIEA como consultor en la parte de aceleradores, en especial en ciclotrones en la producción de radioisótopos.
En general cómo ves el tema de los ciclotrones para la medicina en América Latina?
Sé que se está trabajando exclusivamente para la producción de radiosótopos. Hay dos en Chile, en Argentina está el ciclotrón viejo que tenía la Comisión de Energía Atómica, un ciclotrón bastante, intenso en energía, y otro en Mendoza un acelerador estatal… en total deben de haber unos cinco a seis aceleradores. En Brasil deben haber unos cuatro y hay otros dos o tres privados , ya que en Brasil, hace unos años, han modificado la constitución que permite que la empresa privada pueda producir, manipular y comercializar isótopos de vida media corta (PET).
Es decir que en América del sur, ¿esta aumentado el número de equipos?
Está aumentando, yo voy a mostrar un gráfico…
¿Cómo ves las perspectivas en el Perú?
En Perú ya hay un ciclotrón muy compacto que está en unas cajas en el puerto y que pronto va a ser instalado, un ciclotrón privado, no sé exactamente cuándo va a funcionar. Es un ciclotrón de la empresa Siemens. |