como la conocen la mayoría de los que sabemos de esto, me sentí un poquito frustrado por la diferencia de los años. Me parecía que estábamos un poquito tarde.
¿Pero eso cambió tu amor por el país?
Seguí adorando mi país, y mi tierra y mi cultura, pero sentía una pequeña frustración por lo que no habíamos sido tan avanzados, como en otras partes. Cuando regreso después de trabajar en Chile tres años de mi vida, al que me llevaron contratado por una empresa internacional, en octubre del 99, sale en el periódico el anuncio de que se había descubierto un lugar que se podía pensar era una cuna civilizatoria, en el Valle de Supe. Una doctora arqueóloga Ruth Shady Solís había ido allá el 94 a estudiar este Valle de Supe y en el 99 presenta las primeras pruebas de Carbono 14. El Estado Peruano no las pudo pagar, se las tuvo que hacer donadas empresas o instituciones alemanas y norteamericanas. No había cerámica y no había telas; lo único que descubrieron fueron una especie de junco, de lo que hay también en las lagunas de las montañas.
Como la totora…
Entonces, hay una totora de la Costa que crece en las lagunas cerca al mar, ahí en Végueta, En Caral se usó esta totora para hacer bolsas para poder cargar piedras y otras cosas de peso, comida, pescado. Son las únicas cosas medibles por el Carbono 14 que pudieron hacer en ese entonces. Y resultó una antigüedad de 4500 años, 4700. Esto fue en el 99.
Entonces decidiste ver a Ruth Shady en Caral…
Así es. Veo las pirámides, todavía en tierrita, no como lo ves hoy. Era como cualquier arenal del Perú donde se ve un montón de cerros. Ahí había media docena de cerros llenos de arena. Empecé ha hablar con Ruth uno, dos, tres días y me di cuenta que había más hacia el mar y más hacia el sur y hacia el norte. En todo el Valle de Supe, hasta 40 o 50 km adentro, hay como 10 o 12 pequeñas ciudades como Caral, un poco más pequeñas. Una más grande, en la que hay mas de 100 pirámides, hoy día, y después te vas al norte lo que viene a ser Huaca Prieta. Cuando estudiaba Huaca Prieta los científicos me decían, qué hacemos con Huaca Prieta, es una cosa rara porque es única. No es única pues, es parte de la misma época, hace 4500 años.
Hay una red de pirámides…
Claro, prácticamente, si te vas hasta Huaca Prieta, hay vez “su plaza hundida”. La señal de la cultura Caral son esas plazas hundidas. 100 km más hacia acá hay otra igual. En la zona de Ancash hay dos o tres, un poco entrando hacia el Río Santa …
Por Chimbote..
Por Chimbote, en la Galgada, hay una o dos pirámides nada más. En el extremo de la Sierra están “las famosas manos cruzadas de Cotosh”, son de la época caralina, son de 4500. En la Selva inclusive, hay muchos de los símbolos de Caral, la música que tiene Caral. Por ejemplo, estas flautas traversas. En el extremo sur tienes el Valle de Chillón, cerca en el Callao, también tiene su plaza hundida. Entonces ese es el límite, cuando te pones a ver todo eso tu dices, bueno, esto no puede ser de casualidad, pueden ser grupos independientes, solitarios, hace 5000 años, haciendo pirámides.
Se necesitó mucha gente…
Para hacer una pirámide de ese tamaño debes encontrar la cantidad de gente para poder construirla, el diseño de esas pirámides, la altura y la forma y el lugar donde se han puesto, tiene que haber inteligencia, tiene que haber ciencia, tiene que haber teología, tiene que haber construcción, tiene que haber jefes, tiene que haber organización de trabajo, tiene que haber economía, tiene que haber comercio, tiene que haber, lo se llama, una civilización.
Quedaste convencido…
Allá en el 99, fue suficiente para yo convencerme, con lo poco que soy, un arqueólogo frustrado. Vi que en las Américas si habían pirámides antiguas y estaban en el Perú, a dos horas de Lima ¡increíble!
¿Quiénes son los socios de Lima Tours, la empresa que creyó en Caral y lo apoyó desde el principio?
Mi madre y los cinco hermanos. Mi hermana Ana María que es mi hermana mayor, mi hermano José Luis, Carlos Alberto, que es el actual Gerente General de la Compañía, mi hermana María Rosa, que es la Presidenta de la compañía actual, y obviamente la accionista mayoritaria: mi madre Irma Fiedler de Arrarte. |