Entrevista a Olga Lock, una química y promotora de la ciencia en el Perú
Por Modesto Montoya (Reportes CienciaPerú) 25 de mayo 2009
 
Olga Lock ha dedicado gran parte de su vida a la investigación de las propiedades curativas de los productos naturales. Su liderazgo ha permitido que la ciencia siga vigente en la mente de muchos, pero sobre todo de los profesionales y estudiantes de química.
Yo la recuerdo nítidamente cómo explicaba a los niños la naturaleza de sus investigaciones en ocasión de la Fiesta de la Ciencia 1993, en el Parque Central de Miraflores.
Olga Lock

¿Cuáles fueron tu escuela y colegio?
Estudié la educación primaria en el Colegio Peruano-Chino Progreso (por la Plaza Italia y era solo para niñas, ahora el colegio no existe pues fue integrado al Colegio 10 de Octubre, actualmente en la Plaza de la Bandera). Los estudios secundarios los realicé  en la Gran Unidad Escolar Mercedes Cabello de Carbonera, MCC, cuyo local está en el Jirón Huallaga en la antigua Cárcel de Mujeres, por lo que siempre recibíamos las bromas de escolares de otros colegios, que nos molestaban pues decían que estudiábamos de la cárcel de mujeres, ya que justamente además las iniciales coincidían con

Mercedes Cabello.

¿Qué Universidad?
Hice mis estudios de Ingeniería Química en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Nuevo León, México, hice la Maestría en Ciencias en la especialidad de Química Orgánica, y el Doctorado en Ciencias Químicas en la PUCP, dentro de un Programa Especial.

¿Cómo se inició tu interés por la química?
En el MCC las profesoras eran excelentes especialmente, para mí, las profesoras de matemáticas y de química, al unir mi interés por esos dos cursos no me quedó otra opción que estudiar ingeniería química, aunque a mi padre le hubiera gustado que estudiara farmacia. Gracias a Dios siempre nos dejó, a mí y a mis hermanos, en libertad de estudiar lo que era nuestra vocación. Recuerdo las clases, por mi estatura siempre estaba sentada en la segunda o tercera fila, y por mi rendimiento siempre era llamada a resolver los ejercicios o a escribir los temas en la pizarra lo cual lo hacía a supervelocidad, y mientras mis compañeras estaban a la mitad del copiado yo ya estaba borrando lo que había escrito en la pizarra, por ello siempre me andaban reclamando.

¿qué persona influyó en ella?
Fui promotora de fundar el Centro de Estudios Matemáticos Albert Einstein en el Colegio y nuestro Presidente Honorario fue el doctor José Tola, sin pensar que años después seríamos colegas del Departamento de Ciencias en la PUCP, también en esos años recibimos la visita de una gran matemática hindú, autodidacta, Shakuntala Devi, imagínate la emoción nuestra, escolares de cuarto año de secundaria ir al otrora emblemático Hotel Bolivar a entrevistarla. Para mí, un bonito recuerdo escolar fue recibir el Premio de Excelencia de mi Promoción.

¿y en tus estudios y en tu carrera?
Luego de los estudios secundarios, vino la postulación e ingreso a San Marcos, los seis años de estudio fueron en la Casona (pre química) y en los locales del Jirón Moquegua (las clases teóricas) y Velaochaga (los laboratorios). Terminé la carrera (con muchas anécdotas para narrar), trabajé en los Laboratorios Bayer por espacio de 18 meses. Me casé, y Dionisio, mi esposo, quien estaba en la docencia en la Facultad de Química (actualmente Facultad de Química e Ingeniería Química) se hizo acreedor a una beca Ford. Así que viajamos a Monterrey, México, al famoso y reconocido TEC, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Nuevo León, México. La beca la tenía Dionisio, yo fui de acompañante al igual que mis dos hijos de uno y dos años, después nacieron mis otros cuatro hijos. Por gestiones del Ing. Javier Rivas y de quien fuera posteriormente mi asesor de tesis, Dr. Xorge A. Dominguez, logré una beca OEA y del propio Tec, así que aproveché mi permanencia en Monterrey y después de muchas amanecidas y malanoches nos graduamos ambos como Maestros en Ciencias Químicas, Dionisio con mención en Físico Química y yo en Química Orgánica pero con la especialidad de productos naturales; y así nació mi interés por la química de las plantas medicinales y los colorantes.

¿Cuál es la investigación que más te gusta recordar?
Todas las investigaciones las recuerdo con mucho cariño; cada investigación significó para mis alumnos y para mí, meses de trabajo, de discusión de los resultados, de decepciones por resultados no buenos, de alegrías cuando por fin después de muchas cromatografías era posible purificar unos miligramos de los compuestos químicos, y de alegría plena cuando esos compuestos correspondían a nuevas estructura químicas para la ciencia. Y más aún, si correspondían al principio activo para el efecto biológico buscado, aunque resultados con esta última característica no es muy frecuente.

Luego estuviste estudiando los productos naturales del Perú...
Me gusta, así mismo, recordar mucho la que me introdujo en ese fascinante mundo de la química de los productos naturales, el estudio de un cactus mexicano. Volví de México, casi soñando que los cactus iban a ser el tema principal de mis investigaciones en el Perú, pero aunque somos uno de los países de mayor variedad de cactus, no fue posible contar con las muestras necesarias, así que hubo que cambiar por otras especies. Pero, estoy muy contenta con los resultados, aunque en los primeros meses implementar esta línea de investigación en la PUCP costó mucho esfuerzo, ésta se fue consolidando con los años y el trabajo a través de los proyectos de investigación y del desarrollo de las tesis con mis alumnos de pre y postgrado dieron sus frutos, y logramos ser reconocidos en al ambiente científico.

¿Cómo conseguían apoyo para este esfuerzo?
Debo comentar que hemos contando con el apoyo de los colegas de otros países en los análisis que no era posible hacerlos en nuestro país por falta de equipamiento. Y así mismo comentar que quizás los resultados pudieron ser mejores, si nuestra carga académica hubiera sido menor y obviamente la dedicación a la investigación hubiera sido mayor, y si hubiéramos contado con el soporte económico adecuado. Acuérdate como era en los años 70 y 80. A partir de los 90 hay en el país un poco más de conciencia por la CyT, aunque aún no lo suficiente. Afortunadamente ahora hay el famoso préstamo BID, y esperemos que sea bien utilizado. Yo recuerdo a fines de los 90, cuantas reuniones y proyectos tuvimos que preparar para el BID, préstamo que nunca llegaba, y llegó cuando lamentablemente ya me había retirado de la universidad.

¿Cómo se inició tu carrera en el liderazgo y dirigencia profesional?
Lo único que puedo decir es que dediqué mis mayores esfuerzos en impulsar la investigación en productos naturales, que aún cuando se hacían trabajos en algunas Facultades Académicas en San Marcos, quizás el enfoque era diferente o los resultados eran menos visibles. Por otro lado, recibí siempre el apoyo de las autoridades de la PUCP, especialmente en lo referente a mi participación en diferentes eventos lo que me permitió hacer contacto con un sinnúmero de reconocidos investigadores de todo el mundo de quienes recibí su valiosa ayuda. Y así como jugando, fui asumiendo cargos institucionales, en 1992 el Programa CYTED, me nombró Coordinadora Internacional de la Red Iberoamericana de Productos Naturales de Uso Medicinal, RIPRONAMED, que agrupó a varios cientos de investigadores en productos naturales de los 21 países iberoamericanos.

Te convertiste en promotora internacional...
en el marco de esa RED organicé las reuniones y los cursos de actualización en los diferentes países miembros y a los que tuvieron acceso muchos colegas de nuestro país; organicé cuatro eventos internacionales en el Perú, en uno de ellos participó el Primer Premio Nobel de Química, el Dr. Mario Molina, quien fue el primero en su categoría en venir a nuestro país en el año 2000 (posteriormente nos han visitado dos más). La publicación de mis dos obras “Investigación Fitoquímica” y “Colorantes Naturales” con poco de mas de dos mil ejemplares vendidos, sirvieron de obras de consulta a estudiantes del país y del extranjero y fue considerado infaltable en los laboratorios de productos naturales, el desarrollo de protocolos de calidad para las plantas y productos fitoterápicos, las investigaciones químicas de unas 30 especies, la primera patente universitaria que nos otorgó INDECOPI.

Fuiste también presidenta de la SQP...
De la Sociedad Química SQP, de la Federación Latinoamericana de Asociaciones Químicas, FLAQ, de la Asociación Peruana de Facultades y Escuelas de Química e Ingeniería Química, APFEIQ, el Decanato en la FQIQ de la UNMSM, y mis casi cuatro décadas de docencia universitaria, significan todo una vida dedicada a la docencia, a la investigación, y al apoyo institucional, todo como una contribución de un granito de arena para que nuestros hijos y nietos gocen de un país mejor.

¿Cómo vez la política en ciencia y tecnología en el Perú?
Como lo señalé en uno de los ítems anteriores, en esta década se ve un despertar por la investigación científica, hay alguna universidades que están subvencionando con montos razonables, aunque aun pequeños, pero que permiten investigar algo, en cambio otras universidades subvencionan con montos demasiados pequeños que prácticamente es muy poco lo que puede hacerse. Aunque actualmente hay los préstamos BID, pero se necesita muchos años para consolidar grupos de investigación. Por otro lado, debe haber una política de estado para priorizar los temas a investigar en bien del desarrollo socio económico del país, y si queremos destacar y tener grandes resultados los grupos deben ser multisdisciplinarios e interinstitucionales.

¿Qué piensas sobre incentivos para los investigadores?
Los investigadores tienen que tener incentivos, y ya que es imposible pensar en incentivos económicos, por lo menos debe haber incentivos con la presencia de autoridades en los eventos científicos, recuerdo que en congresos de química pasados el Arquitecto Belaúnde asistía a las inauguraciones de los mismos, era eso un aliento, en la actualidad están mas interesados en asistir a las actividades de los pueblos jóvenes u otras actividades. Por otro lado, debemos estar más involucrados en captar el interés de los niños y jóvenes por la ciencia ¿recuerdas cuando hacíamos la Fiesta de la Ciencia en el parque Keneedy?, tengo conocimiento que actividades de este tipo se hace en muchos países desarrollados, como se dice, los científicos debemos ir a los niños.

¿Cuáles son tus planes para los años que vienen?
Como bien sabes, desde el 2005 estoy retirada de la PUCP y pensé que iba a tener todo mi tiempo disponible para escribir mi tercera obra, la que sería en Plantas Medicinales del Perú, pero en estos casi cuatro años tuve invitaciones a ofrecer Conferencias en congresos científicos en el país y en el extranjero y aún no pude dedicarme a ello, espero poder hacerlo en algún momento, aunque las monografias de algunas de la plantas están publicándose en la obra Plantas Medicinales Iberoamericanas editada por el Programa CYTED y el Convenio Andrés Bello, en ella soy coautora conjuntamente con un grupo de científicos de los países iberoamericanos. Pienso también seguir colaborando con la Sociedad Química del Perú, con la FLAQ, de la cual soy la Secretaria Ejecutiva, y seguir apoyando en otros eventos a favor de la ciencia en el país. Y lo más importante, tener más tiempo para mis hijos y nietos. Lima, mayo 2009

 

 


 

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