Reportes CienciaPerú
5 de mayo del 2010


Implicancias de la interconexión eléctrica Perú-brasil en la matriz eléctrica peruana

Jaime E. Luyo*

 

Resumen

En el presente trabajo, primeramente se hace una revisión breve de los antecedentes de la situación actual del sector eléctrico peruano después de la reforma del año 1992, luego se presentan los aspectos relevantes y actuales en el sector eléctrico peruano y se continúa con la proyección a mediano y largo plazo para concretar una propuesta de matriz eléctrica objetivo. Se analizan, como una primera aproximación, los diferentes factores y efectos de una interconexión eléctrica Perú-Brasil motivada por el convenio energético a suscribirse próximamente y cuyo inicio estaría representado por la construcción de la central hidroeléctrica de Inambari y las líneas de transmisión para suministrar energía al mercado peruano y exportar al mercado brasileño, se plantean varios problemas debatibles y finalmente algunas reflexiones sobre la problemática.

 

Introducción

Dentro de la corriente internacional de liberalización de los mercados eléctricos que se intensificó en la década de 1990 en la región sudamericana, el Perú inició la reforma del sector eléctrico en noviembre de 1992 al promulgarse la Ley de Concesiones Eléctricas (LCE), eliminándose el monopolio estatal e introduciendo un nuevo modelo de mercado eléctrico descomponiendo (unblunding) la industria eléctrica en sus actividades de generación, transmisión y distribución, introduciéndose la competencia en el mercado al por mayor en la generación, y un marco institucional normativo, regulatorio y fiscalizador. A finales de la década pasada y a inicios de la presente, se han ido produciendo sucesivamente crisis tanto en los países vecinos manifestándose en la elevación de los precios de la electricidad y cortes o restricción del suministro eléctrico. En el Perú durante el 2004, se produjo una crisis de suministro de energía eléctrica, que se manifestó en el incremento de los costos marginales hasta de cinco veces con relación al año previo; entre los factores desencadenantes de la crisis se señalan: el factor climático

* Profesor de la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI. Director del Competitiveness and Sustainable Development Institute.

coyuntural (la sequía) que afecta a los sistemas de generación predominantemente hidroeléctrica como el peruano, y que tiene correspondencia con las crisis observadas en países de la región con similar estructura de generación eléctrica; la imprevisión de las instituciones del sector eléctrico y fuertes indicios de poder de mercado [1].

Debido a la crisis del 2004, en diciembre del mismo año el Parlamento peruano dispuso que una comisión formulara un proyecto de ley para una solución permanente de esta problemática. Posteriormente y siguiendo la tendencia hacia la mayor desregulación del mercado eléctrico, el Congreso peruano promulgó en julio del 2006 la Ley para el Desarrollo Eficiente de la Generación Eléctrica (LGE), y que tenía por objeto la reducción de intervención del regulador y propiciar la efectiva competencia en el mercado de generación, para lo cual se crea un mercado de corto plazo y un sistema de subastas de contratos a largo plazo; y por otro lado se da mayores atribuciones al Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES), que opera el mercado eléctrico y el sistema físico, incorporándole las funciones de interés público, entre otras, de: elaborar la propuesta del Plan de Transmisión, asegurar las condiciones de competencia en el mercado a corto plazo, y la determinación de los costos marginales de corto plazo. Según LGE, la gobernanza del COES está a cargo de los representantes de las empresas generadoras mayores, las transmisoras, de las distribuidoras, y de los usuarios libres, los consumidores minoristas (que suman más del 50% del consumo total del mercado) no tienen representación; por lo que carece de la necesaria independencia de los agentes económicos en una economía de mercado. Después del tiempo transcurrido, la LGE no logrado su objetivo de asegurar la suficiencia de generación eléctrica para el mediano y largo plazo, y en el corto plazo se han estado declarando con frecuencia desiertas las subastas de contratos (conducidas por los distribuidores bajo la supervisión del regulador [2]) y sobretodo se ha continuado el retiro de potencia y energía del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) por los distribuidores sin tener contratos vigentes, lo que ha obligado al gobierno para afrontar estos problemas a dictar, después de la dación de la LGE, decretos de urgencia y diversas medidas paliativas modificando la LCE y también la LGE.

Durante el año 2008 se produjo una situación crítica en el sector eléctrico, no aceptada oficialmente, que se manifestó con apagones a mediados del año reconociéndose como causa el congestionamiento del gasoducto Camisea-Lima que aprovisiona a las generadoras termo-eléctricas concentradas en Lima, y además se tuvo que autorizar a ElectroPeru alquilar 75 MW térmicos en el extranjero ya que la reserva de capacidad del sistema era casi nula en ciertos periodos; es decir, una crisis de potencia y de energía. Por el lado económico, el costo marginal promedio anual en el SEIN subió respecto al año anterior dos veces y media; y el costo marginal promedio de julio fue nueve veces el costo en el mismo mes del año 2007 [3] muy superior a lo experimentado en el 2004. Esta situación se fue superando imprevistamente por un factor exógeno, la crisis financiera y económica internacional, cuyos efectos se percibieron hacia fines de año con la reducción de la demanda eléctrica, principalmente de las empresas mineras, lo que permitió un margen de reserva adicional y también que durante el 2009 la demanda de energía eléctrica esté prácticamente recesada, sin embargo el margen de reserva se redujo hasta el 5% en el mes de setiembre; todo esto ha posibilitado que, con la incorporación reciente de nuevos proyectos de generación se tenga una suficiencia de generación eléctrica en el corto plazo que sin embargo será vulnerable respecto de la congestión y operatividad del gasoducto Camisea-Lima.

El país tiene importantes recursos energéticos renovables, como los recursos hídricos que puede ser usado para la generación hidroeléctrica, cuyo potencial se encuentra distribuido en el 97.8% en la cuenca del Atlántico, y la de Pacífico y el Lago Titicaca solo representan el 2.2% (V. Tabla 1) y actualmente se estima que el potencial técnicamente aprovechable es de 58,000 MW, mientras que el origen eólico es de 22,000 MW para la generación eléctrica [4]; es importante entonces, lograr progresivamente una mayor participación de los recursos abundantes en hidroenergía, y los renovables existentes en energía eólica que se pueden convertir en electricidad en cantidades importantes y contribuir en mejorar la capacidad de generación del sistema eléctrico interconectado nacional; adicionalmente, las fuentes de energía solar, de la biomasa, y las pequeñas centrales hidroeléctricas y eólicas, con el concepto de generación distribuida en energías renovables, se podrá satisfacer, dentro del principio de equidad social, las necesidades de electrificación y energía de aquellas comunidades que por la difícil geografía del país no tienen acceso a un suministro energético continuo y/o suficiente para su desarrollo.

 

 

Tabla 1. RECURSOS HÍDRICOS NACIONALES

Vertiente

Masa anual

(km3/año)

Caudal

(m3/seg)

%

Pacífico

35

1.098

1,7

Atlántico

1.999

63.379

97,8

Titicaca

10

323

0,5

Total

2.044

64.800

100,0

Fuente: Ministerio de Energía y Minas (1979)

En el ámbito de la actividad empresarial en el sector eléctrico, con la dación de la LCE se dio un proceso intensivo de privatización de las empresas estatales en la década pasada, vendiéndose las empresas más grandes de generación y de distribución básicamente localizadas en Lima y las instalaciones de transmisión trocales del SEIN, quedando de propiedad estatal la empresa de generación ElectroPerú (ELP) y otras empresas de generación y de distribución menores ubicadas en las regiones fuera de la capital. Las empresas de distribución Electronorte, Hidrandina, Electronoreste y Electrocentro (actualmente conforman la empresa Distriluz) fueron privatizadas en 1998, y fueron devueltas al Estado en el 2001. Las empresas estatales están bajo el régimen de una unidad de gestión que depende del Ministerio de Economía y Finanzas, el Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (FONAFE); respecto a la actuación de este ente, coincidimos con las opiniones de que no permite a las empresas estatales competir en igualdad de condiciones en el mercado de electricidad restringiendo sus capacidad de tomar decisiones empresariales [5]. La empresa de generación hidroeléctrica más grande del país (ELP) fue comprometida en el 2001 mediante un contrato take or pay a garantizar al consorcio de Camisea la compra de un volumen importante de gas natural, que juntamente con el subsidio pagado por los consumidores del sector eléctrico (Garantía por Red Principal), hicieron factible financieramente la construcción del gasoducto ya que representaban el 70% del total de la demanda estimada para los quince años siguientes. Posteriormente, ELP no obtuvo la autorización para ejecutar su proyecto de una Planta termoeléctrica a gas de 500MW; debiendo transferir su contrato de compra de gas a la generadora Etevensa en el 2003, y asumiendo otro mediante el cual ELP se obliga a comprar por 7 años la energía que genere Etevensa; es decir, asume el riesgo empresarial. La situación en el sector eléctrico en países vecinos como Brasil, se puede observar referencialmente en la mayor empresa estatal de generación, Eletrobrás, cuyo presidente, José Antonio Muniz, declaró a mediados de marzo del año en curso (según Reuters) que se incrementarán sus inversiones de 3,059 millones de US$ el año pasado a 5,200 millones US$ en el 2010; y que además la empresa planea participar en proyectos hidroeléctricos en Nicaragua, Argentina, Perú, Costa Rica y Guyana cuyos detalles de esas inversiones se publicará en junio próximo.

En el lapso de la última década, en el país se han venido dando cambios de política en el sector energía; en base a consideraciones comerciales se ha priorizado la explotación de los recursos gasíferos de la región de Camisea que son agotables; esto se ha manifestado notoriamente en el subsector eléctrico, donde incluso se ha tenido una orientación expresa de suspensión del desarrollo y explotación de los recursos hidroenergéticos que son abundantes y renovables que habían tenido prioridad hasta antes de la confirmación del volumen de reservas existentes de gas. Actualmente existe la incertidumbre sobre la suficiencia de gas para atender las necesidades del mercado nacional y la exportación; y después de esta última experiencia, parece que se está regresando a dar atención a las fuentes renovables convencionales y no-convencionales de energía para la generación eléctrica, dándose algunas medidas de incentivo a nuevas inversiones y convocándose para tal fin sucesivas licitaciones durante el último año. Resulta por lo tanto, importante y perentorio el establecimiento de una política energética con visión estratégica de largo plazo, que sea suficientemente explícita, flexible, duradera, hacia un desarrollo energético sostenible que incorpore las dimensiones económica, social, de diversidad cultural, y medioambiental en el país; y con relación a esta última, la necesaria coordinación con la política ambiental oficializada recientemente. Esta nueva política deberá tener como uno de sus ejes, el de Planeamiento e Integración Energética.

Dentro del contexto regional sudamericano, el Perú está prácticamente aislado energéticamente; solo existe una débil interconexión eléctrica en el norte con el Ecuador con un enlace de transmisión de 220 Kv Zorritos-Machala con una capacidad limitada a 160 MW que no ha operado de manera contínua, pero que en los últimos meses por la crisis energética en Ecuador debido a la sequía, se ha exportado a éste país más de 70 MW en forma contínua, habiendo correspondido al COES realizar las coordinaciones operativas y liquidaciones comerciales en el mercado de corto plazo. Respecto a la posibilidad de interconexión eléctrica con otro país vecino, en noviembre del 2006 se firmó en Brasilia el Memorando de establecimiento de una Comisión Mixta Permanente en Materia Energética, Geológica y de Minería entre el Ministerio de Energía y Minas del Perú (MEM) y el Ministerio de Minas y Energía de la República Federativa del Brasil, y en mayo del 2008 se suscribió en Lima el Convenio de Integración Energética; con motivo de la reciente visita del presidente del Brasil en diciembre del 2009 se encargó a sus respectivos ministerios del sector Energía la presentación de un proyecto de acuerdo para el desarrollo de centrales hidroeléctricas en la Amazonía peruana para la producción de electricidad para el mercado interno peruano y la exportación de excedentes al Brasil, el cual está aún en proceso de discusión para su correspondiente aprobación.

Como contribución a la mejor comprensión y análisis de la futura integración energética Perú-Brasil, la participación de la academia, la empresa, e instituciones oficiales del sector eléctrico de ambos países, se concretó en un primer seminario en Brasil en el 2009 y el segundo en Lima a mediados de enero del presente año. Para la continuación del intercambio de opinión técnica sobre la problemática, se ha programado el Foro “Perspectivas de la Matriz Eléctrica Peruana y Brasileña” en Lima para el 19-20 de abril. El presente paper es una contribución al debate en el Foro.

 

Algunos Aspectos Importantes en el Sector Eléctrico Peruano

Después de lo expuesto en la introducción, trataremos de presentar algunos de los aspectos de la problemática del sector eléctrico que consideramos de mayor relevancia para el análisis de las perspectivas de la matriz eléctrica peruana. La producción de energía en el SEIN en el 2003, antes de la llegada del gas de Camisea a Lima, fue cerca del 80% de origen hídrico y que pasó a ser el 63% en el 2009; mientras que la potencia efectiva del 60% se redujo al 49% en el mismo periodo. V. Figs. 1 y 2.


 

Figura 1. EVOLUCIÓN DE LA PARTICIPACIÓN DE GAS NATURAL
EN LA PRODUCCIÓN DE ENERGÍA DEL SEIN
(GW.H)

Fuente: Estadísticas 2009.COES

 

Figura 2. POTENCIA EFECTIVA POR FUENTE DE ENERGÍA

Fuente: Elaboración Propia, datos de Osinergmin

Respecto a la transmisión eléctrica en el SEIN, en los últimos años se ha venido reforzando para superar los problemas de congestión en los enlaces principales que unen la región central con las regiones sur y norte, estando en proceso de construcción la línea Mantaro-Socabaya-Montalvo a 500Kv que une centro-sur que operará en el 2012, la línea Chilca-Planicie –Zapallal 500Kv que entrará en el 2011 y con el proyecto de transmisión Zapallal-Chimbote-Trujillo 500 Kv para el 2013 se reforzará el enlace centro-norte; además, entre otros proyectos de transmisión, recientemente se ha autorizado la concesión de la línea Chilca-Marcona-Montalvo 500 Kv que unirá por la costa el centro-sur para entrar en operación el 2013. Estos reforzamientos permitirán, además de una mayor robustez de la transmisión, la evacuación de la generación que se ha ido concentrado en el último quinquenio en la región central con la instalación de plantas termoeléctricas alimentadas con el gas de Camisea; pero su mayor utilidad será verá en el mediano y largo plazo dando mayor capacidad y confiabilidad al SEIN para atender el crecimiento de la demanda eléctrica y la necesaria incorporación de cerca de 6,000 MW adicionales de capacidad de generación para el 2020 y de unos 13,000 MW más para el año 2,030, como analizaremos más adelante.

La matriz eléctrica, con el ingreso del gas natural de Camisea en el 2004 experimentó, como se ha mencionado previamente, una notoria transformación en un quinquenio, debido al intensivo incremento del parque de generación termoeléctrica a gas natural, incentivado por el precio subsidiado de este combustible y porque además no se gravan las externalidades por contaminación ambiental [6] y no se incorporan estos costes en el precio de la producción eléctrica, factores que dan ventajas en el mercado frente a las tecnologías de fuentes energéticas renovables impidiendose el ingreso de nuevos competidores (entry); notándose en este importante asunto la ausencia del ente regulador. V. Figs.3, 4.

Fig.3 MATRIZ ELÉCTRICA 2009

Fig. 4. POTENCIA EFECTIVA- TIPO DE GENERACIÓN (CON GAS NATURAL DE CAMISEA)

Fuente: Elaboración Propia

Datos: COES dic.2009

Con la llegada a Lima en el 2004 del gasoducto desde el yacimiento de Camisea (Cuzco), en pocos años se intensificó el consumo de gas natural por reconversión o por nuevas instalaciones de generación termoeléctrica, constituyéndose las empresas eléctricas en los principales consumidores; produciéndose entonces la interconexión del mercado gasífero (como monopolio) en la producción y transporte, con el mercado eléctrico (oligopólico) en el segmento de de generación [7]. Esta situación imprevista por los proyectistas ha producido la congestión del gasoducto desde el 2008, por lo que el gobierno ha tenido que disponer la prioridad en el abastecimiento de gas natural a las termoeléctricas lo que a su vez ha repercutido en una restricción para con el sector industrial y sobretodo para nuevos consumos, hasta la ampliación de la capacidad del gasoducto. Actualmente se está produciendo una descentralización del consumo y transporte de gas con nuevos gasoductos en proceso de construcción y/o desarrollo que abastecerán desde Camisea a la zona norte hasta la localidad de Chimbote aún en proyecto, al sur medio con el gasoducto Pisco- Marcona estimado que operará en el 2011; y en la zona sur a través del gasoducto transandino Camisea-Cuzco-Puno-Moquegua-Tacna para el 2013. Es nuestra opinión que esta expansión priorize las actividades industriales como la petroquímica y otras que dén valor agregado y mejoren la eficiencia energética en lugar de su uso como combustible barato. V. Fig. 5.

Fig. 5. GASODUCTOS INSTALADOS Y EN DESARROLLO

Fuente: Datos de Osinergmin

El régimen hidrológico del cual dependen las centrales hidroeléctricas del SEIN tiene dos periodos marcados durante cada año, de avenida (lluvioso) en promedio en diciembre-abril, y de estiaje (seco) en mayo-noviembre. Para referencia, podemos considerar el comportamiento anual del volumen útil del lago Junin para el periodo 1992-2009 que está vinculado a producción de las hidroeléctricas más grandes (Mantaro y Restitución).

Fuente: Estadísticas COES 2009

 

Percepción del Sector Eléctrico Peruano a Mediano y Largo Plazo

La producción de energía eléctrica en el SEIN, después de haber tenido una tasa crecimiento anual en aumento desde el 2005, llegando alcanzar el 10% en el 2007; ésta fue reduciéndose en correlación con el acentuamiento de la crisis económica internacional hasta el 0.84% en el 2009 con respecto al año anterior. La producción en el 2009 fue de 29,807 GWh, de la cual el 63% fue de origen hidráulico. La máxima demanda se produjo como es usual en el mes de diciembre, alcanzando 4,322 MW y superior solamente en 2.95% al año anterior.

Tomando en consideración los estimados del Banco Central de Reserva (BCR) y de algunos organismos financieros internacionales respecto a que la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PBI) puede llegar al 5% en el presente año, así como la correlación observada con el crecimiento de la producción eléctrica (V. Fig. 8); proyectaremos la demanda de energía a mediano y largo plazo para tres escenarios: conservador, medio y optimista. En el primer escenario, se considera para el periodo 2009-2019 una tasa promedio anual del 5 %, y se asume que las medidas de ahorro y eficiencia energética inciden para tener una tasa del 4.5 % en el 2019-2029 y de 4 % en el 2029-2039; para el escenario medio en los mismos periodos, se asume 6%, 5.5 % y 5%, y para el optimista, 6.5%, 6 % y 5.5% respectivamente. Similarmente, la demanda de potencia tiene en el conservador  tasas, 5%, 4.5% y 4%; 6.5%,6%,5.5% en el medio; y 7.5%,7%, y 6.5% en el optimista.

Fuente: Elaboración propia

 

 

FIGURA 8. TASA DE CRECIMIENTO ANUAL (%)

Fuente: Elaboración propia

Datos del BCRP, COES

Según estas proyecciones, se estima que la demanda de potencia en el SEIN para el año 2017,  sería para los tres escenarios del orden de: 6,400 MW, 7,1 00 MW y 7,700 MW respectivamente.

Fuente: Elaboración Propia


Según el Plan Referencial de Electricidad 2008-2017 del MEM (PRE 2009), en el año 2017 la oferta de generación considerando los proyectos programados para entrar en operación, con concesión definitiva y algunos con concesión provisional, sería de 11,300 MW y que implica un incremento en nueva capacidad de 5,300 MW para el periodo 2010-2017, compuesta por 2,600 MW, 2,000 MW y 700 MW de recursos térmicos, hídricos y de RNC respectivamente y un margen de reserva de 31%. Se puede observar que, para el año 2012 se proyecta generación termoeléctrica adicional a ciclo simple y ciclo combinado por 1,060 MW, y en el 2013 de ciclo combinado por 1040 MW que dan además un margen de reserva de 43.5% y 56.6% en el 2012 y 2013 respectivamente para una proyección de demanda de 5.83% promedio anual para el largo plazo; si consideramos que para el 2011 entrarán los 500 MW de generación de fuentes de energía renovable no-convencional (RNC) licitados recientemente, se puede entonces diferir para el 2013 el ingreso de 360 MW de la generación térmica adicional programada para el año 2012, pudiéndose además evitar los 1040 MW térmicos programados para el 2013, con lo cual se podría tener una oferta del orden de 10,500 MW para el 2017. Para mantener un margen de reserva mayor al 30%, y dentro de una estrategia de reemplazo de generación de fuentes no renovables y contaminantes con la continuación del impulso a las ERNC y limpias es factible por lo menos duplicar los 700 MW adicionales programados en el (PRE) para el periodo. Es una oportunidad de inicio de cambio hacia una Matriz Eléctrica Sostenible.

Hacia el año 2030, según el escenario de proyección optimista (V. Figs. 6 y 7) y considerando una estrategia de desarrollo sostenible se ha estimado una matriz eléctrica objetivo que se muestra a continuación.

 

FIGURA 10. MATRIZ ELÉCTRICA OBJETIVO

2030

 

FIGURA 11. ESTRUCTURA DE CAPACIDAD

2030

Fuente: Elaboración Propia

Según las consideraciones expuestas, y si consideramos que además existe la incertidumbre si los proyectos hidroeléctricos y de ERNC ingresarán total o parcialmente según el (PRE) después del requisito de licitaciones o subastas y dada la experiencia existente según (ESAN 2008) respecto a las barreras y riesgos para las inversiones en estos tipos de tecnología; la posibilidad de ingreso a partir del 2017 de la CHE de Inambari con 2,000 MW en el 2017 reforzaría la seguridad del SEIN y se tendría posibilidades de exportar casi el total de su capacidad (que explicaremos a continuación) en el periodo de avenida para el primer año, pero que iría reduciéndose para ir cubriendo la demanda y el margen de reserva del SEIN hasta el 2021 aproximadamente, año en que suspendería la exportación.

Para el largo plazo; en el año 2030 se requerirían unos 14,000 MW adicionales de oferta a partir del 2017 para cubrir solamente las necesidades del mercado eléctrico peruano; por lo que, a través de la interconexión eléctrica no solamente se exportaría a mediano plazo sino también que se podría importar electricidad en largo plazo y en periodos cuando hubiere contingencias que reduzcan la capacidad de generación en el SEIN. El Perú deberá entonces, recurrir a sus fuentes de energía renovables que posee en abundancia para hacer frente a las necesidades futuras de energía, es decir, lograr la Seguridad Energética del país.

Sobre la Interconexión Eléctrica Perú-Brasil

La interconexión eléctrica Perú-Brasil, se realizaría a través de una línea Inambari-Rio Branco 500 Kv, de aproximadamente 500 Km. de longitud, que vincularía la región Madre de Dios-Puno-Cuzco del lado peruano de producción hidroeléctrica con la región Acre-Amazonas-Rondonia de producción principalmente termoeléctrica del lado brasileño. Para que el mercado peruano sea abastecido por la C.H.E. Inambari será necesario también construir un enlace de transmisión Inambari-Campo Armiño 500 Kv de una longitud cercana a 500 Km. Estas construcciones serían más factibles financieramente si se consideran las CC.HE. comprendidas en principio en el Convenio Perú-Brasil según (PRE 2009): Paquitzapango de 1400 MW, Sumabeni de 1,100 MW, Urubamba de 950 MW, Cuquipampa de 800 MW y Vizcatán de 750 MW, que en conjunto tendrían, incluyendo Inambari con 2000 MW, una capacidad estimada de 7,000 MW que permitiría cubrir la demanda y reserva en Perú hasta el 2025 en el escenario optimista y sin exportar a Brasil en el último año; en el escenario medio, para el mismo año final, la exportación sería 1,800 MW; y en el escenario conservador, la exportación se podría mantener en ese nivel hasta el 2030.

Adicionalmente, si a los estimados muy gruesos efectuados como una primera aproximación a la problemática de la interconexión Perú-Brasil, consideramos el impacto de la estructura de la red de transmisión del SEIN en las transacciones Perú-Brasil, probablemente se producirán cambios en los estimados realizados en párrafos previos que reducirán la magnitud del flujo de potencia en el enlace ( no se podría exportar el total de la capacidad de Inambari), ya que éste depende de la estructura de la red próxima a la zona de la interconexión y de la posible congestión en alguna de sus líneas. Este análisis complementario, excede el espacio para el presente artículo y lo trataremos en uno próximo.

 

FIGURA 12. INTERCONEXIÓN PERÚ-BRASIL A 500KV. LADO PERUANO.

Fuente: Ministerio de Energía y Minas Perú.


 

FIGURA 13. INTERCONEXIÓN PERÚ-BRASIL A 500KV. LADO BRASILEÑO.

Fuente: Ministério de Minas e Energia. Brasil

 

La interconexión Perú-Brasil presenta algunos problemas e implicancias que, además de lo previamente señalado, son debatibles:

·                    Algunos especialistas opinan que, el Perú no puede consumir en varios lustros toda la electricidad que producirían las centrales hidroeléctricas en la Amazonía (CHA, con capacidad de aproximadamente 7,000MW); sin embargo según el análisis grueso realizado (V. Fig.6), considerando que Inambari (2,000 MW) ingresara el 2017 su capacidad cubriría las necesidades del Perú en el escenario optimista hasta el 2021 en que se dejaría de exportar. La proyección hasta el 2030 indica una necesidad de 14,000 MW adicionales a partir del 2017, es decir, toda la producción de las CHA es insuficiente incluso sin considerar la exportación;

 

·                    otros, comentan que sería muy difícil competir después de la interconexión, ya que el mercado brasileño es muy grande (casi 14 veces el peruano); pero si observamos que la magnitud de la capacidad de la interconexión según lo estimado previamente es aún muy reducida, y que los precios de la electricidad en el lado peruano se consideran que son del orden del 30% menores que en lado brasileño, el Perú solo podría exportar ventajosamente al mercado de la zona del Acre-Rondónia y por un largo tiempo.

 

·                    también, existe la preocupación que la comercialización de energía afecte los precios del consumidor en el mercado peruano; esto depende de la magnitud de la energía transada, salvo que se proyecte formar un mercado regulado peruano-brasileño para la zona de la interconexión para lo cual se tendría necesariamente que coordinar un marco regulatorio ;

 

·                    adicionalmente, proponen que se priorice las CC.HE. en los Andes y que las CHA se proyecten para el siglo XXII; lo cierto es que con el Cambio Climático las hidroeléctricas en la vertiente del Pacífico serán las más afectadas, además en el Perú el 98% del potencial de recursos hídricos está en la vertiente del Atlántico. Por lo que considerando la creciente demanda eléctrica para el mediano y largo plazo, es perentoria la adopción de una estrategia de impulso al desarrollo de proyectos de generación eléctrica con recursos energéticos renovables convencionales y de ERNC que en el país son abundantes;

 

·                    las grandes CC.HE. en un sistema como el SEIN sirven como centrales de base para el cubrimiento de la demanda, cuyos reservorios posibilitan una aceptable regulación anual de la producción, además de menores precios de la electricidad en el largo plazo; las hidroeléctricas medianas como las programadas en el (PRE) tienen reducida regulación hidráulica y en el periodo de estiaje su capacidad de generación se puede reducir incluso hasta en 50%. Por lo que en el caso de la C.HE. de Inambari, se debe optimizar el diseño minimizando el área inundable del reservorio y considerando la regulación vinculada a la propia producción de la central y no de otros posibles reservorios aguas abajo;

 

·                    los impactos medioambientales, ecológicos y sociales de los grandes proyectos hidroeléctricos en la Amazonía tiene algunos críticos con sustento técnico-científico, pero como es de esperar, la mayoría necesita de una mayor información y conocimiento sobre la problemática que es compleja por su carácter multidisciplinario; es decir, cada cual conoce o está solo informado medianamente de una fracción de la realidad. Recientemente, un experto peruano ex-jefe de la División de Medio Ambiente del BID, emitió una opinión sobre los proyectos energéticos y de transporte en la Amazonía aportando al esclarecimiento de una parte del problema [8], sin embargo las protestas mayores se orientan a los proyectos de CC.HE., una de las explicaciones a esta situación es la falta de percepción de la población local de las externalidades negativas en la región amazónica por los proyectos de carreteras, más bien se perciben solo las positivas que son las de corto plazo, pero el balance para el país a mediano y largo plazo, según el experto, será muy negativo. El mismo experto señala que las Interoceánicas del Centro y del Norte en proceso de ejecución contribuirán a la degradación de la Amazonía que llegaría a 90% el año 2041. Es oportuno recordar que, el gobierno anterior no cumplió con la normatividad ambiental, como es el caso de la carretera Interoceánica del Sur cuyo estudio de impacto ambiental se realizó con el inicio de la construcción, por lo tanto no hubo la necesaria consulta previa a la población y menos aún un debate amplio sobre la problemática.

 

·                    Sobre el tema del presente, si se atienden solo los intereses de los actuales protagonistas sin mirar las necesidades de las generaciones futuras respecto al desarrollo energético, pasaremos de potenciales exportadores de energía a importadores en el lapso de una década, como ha sido la pasada experiencia con el petróleo de la selva norte y el oleoducto nor-peruano.

 

Comentarios Finales

Por lo expuesto, podemos observar que:

·                    Para el largo plazo, se tiene que prever el desarrollo de grandes proyectos de generación eléctrica de fuentes de recursos renovables convencionales y no-convencionales que son abundantes en el país hacia una matriz energética sostenible;

 

·                    El conjunto de proyectos de generación hidroeléctrica en la Amazonía Peruana considerados en el Convenio de Integración Energética Perú-Brasil, es una oportunidad para el país de salir del actual aislamiento energético regional dentro de un ambiente reciprocidad de beneficios. La seguridad energética resultará reforzada con la interconexión eléctrica entre ambos países.

 

·                    Se deben considerar las exitosas experiencias en países vecinos con sus grandes empresas de mayoría accionarial del Estado que se han ido proyectando internacionalmente desde las reformas de la década de 1990, y la opinión de organismos financieros internacionales e instituciones académicas y profesionales nacionales sobre el levantamiento de las actuales restricciones a las empresas estatales peruanas para que puedan competir en igualdad de condiciones que las empresas privadas en el mercado. En ese sentido hemos opinado que ElectroPerú debe participar en el Convenio Energético Perú-Brasil, desde el inicio de los estudios hasta la administración del negocio dentro de un esquema público-privado, incluyendo la posibilidad de socio minoritario.

 

·                    En el largo plazo, sin una política energética explícita hacia el Desarrollo Sostenible del país, existe el riesgo de supeditar la orientación y decisiones a la discresionalidad y las buenas intenciones de los funcionarios estatales de turno.

 

 

Lima, 03 de abril del 2010

 

 

 

Referencias

Ministerio de Energía y Minas (MEM), www. Minem.gob.pe

Ministério de Minas e Energia. www.mme.gov.br

Estadísticas de Operaciones 2009.COES-SINAC.

Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería. www.osinerg.gob.pe

Luyo, J. E., “REFORMA EN EL SECTOR ELÉCTRICO EN PERÚ. LA CRISIS DEL 2004 Y CAMBIOS NECESARIOS”, Revista de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNMSM, Año 11, en edición de noviembre 2006.

Luyo, J.E., ” INTERCONEXIÓN DE MERCADOS Y REDES DE GAS Y ELECTRICIDAD EN PERÚ “, Encuentro Científico Internacional, ECI 2009,Lima, agosto 2009.

Plan Referencial de Electricidad 2008-2017 (PRE 2009).MEM, 2009.

ESAN, “Análisis de las Barreras de Entrada para la Inversión en Centrales Hidroeléctricas “.Lima, julio 2008



[1] Luyo (2006)

[2] Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería, Osinergmin.
[3] Estadísticas 2009. COES
[4] Declaraciones del titular de Energía y Minas, 2 de julio del 2009.

 

[5] “…el FONAFE debe permitirles (a las compañías públicas de distribución) operar como compañías comerciales, incluyendo la interferencia mínima en las decisiones de inversión y un financiamiento adecuado para inversiones que garanticen el mantenimiento de los activos”. Perú: La Oportunidad de un País Diferente. Banco Mundial, 2006.

“…las empresas de generación con participación accionaria del Estado deben actuar en el mercado de la misma forma que actúan las empresas privadas; es decir, con libertad de decisión para el manejo administrativo y comercial de la empresa”. Análisis de las Barreras de Entrada para la Inversión en Centrales Hidroeléctricas, ESAN, Lima, julio 2008.

[6] La energía eléctrica generada por medio del gas natural en ciclo combinado emite 125 veces más emisiones contaminantes al medioambiente que la energía hidráulica por cada GWh producido.
[7] Luyo (2009)

[8] “A pesar de que se prevén obras muy diversas para nuestra selva, como centrales hidroeléctricas, campos de biodiesel y gasoductos, las que serían de mayor impacto son las carreteras…generan una deforestación entre 30 y 100 kilómetros a cada lado de la carretera…”. Marc Dourojeanni. Entrevista en La República, domingo 7 de marzo del 2010.